30 de julio de 2008

LIBEREMOS AL TERTULIANO

Es obligación de los representantes sindicales de los trabajadores, liberados o no, ofrecer alternativas a los responsables de las empresas con dos objetivos: mantener la estabilidad de la plantilla (es decir, los puestos de trabajo) y procurar mayores prestaciones y sociales económicas para los trabajadores. Son tiempos de tribulación económica y en los medios de comunicación sabemos que lo que más pesa es el coste de la plantilla. Hay rumores de regulaciones de empleo a partir de septiembre en empresas de comunicación de reconocido prestigio y no hay más que observar las caras de algunos de nuestros jefes para entender por donde van los tiros en COPE. Nosotros creemos que antes de tocar un solo puesto de trabajo laboral, hay muchas otras posibilidades. Tenemos la figura del tertuliano, por ejemplo. Personaje que normalmente se gana en una semana lo mismo que cualquier redactor en un mes y eso si no acude a varias tertulias de distintos medios de comunicación, que es lo habitual. Seguro que estas personas tienen la faltriquera llena, no como la mayoría de los trabajadores laborales de los medios, en “crisis” permanente por lo mal pagados que estamos. De hecho, si todos gozásemos de las condiciones laborales y económicas de los tertulianos, no haría falta ni convenio, ni representantes sindicales, y si me apuras ni Pacto de Toledo. No necesitaríamos ni el abono transporte, ya que se les paga hasta el taxi desde su casa. Por tanto, es momento de que las empresas de comunicación echen mano de sus trabajadores para cubrir esas tertulias y “liberen” a los tertulianos para que vuelvan a acudir a las fuentes, Congreso, Senado, PP, PSOE, ministerios…para así volver a encontrarse con la realidad, que salvo honrosas excepciones han dejado de pisar: redacciones y ruedas de prensa. Seguro que esto supondría un importante ahorro para las empresas (los redactores cobrarían mucho menos por intervención) y además harían un favor impagable a esta “casta” periodística que tendría la oportunidad de reciclarse. Al tiempo recuperarían las empresas de comunicación esa loable función de formar a la sociedad: no pueden hacerlo si las personas que “generan opinión” hablan por hablar, y califican por ejemplo de “grupillo” al comando de ETA detenido el pasado 22 de julio por la policía española. Es una idea, pero tenemos más…