12 de febrero de 2011

Rodolfo despedido

Tenemos un nuevo negro capítulo en el farragoso y decepcionante transcurrir de la política de recursos humanos en la COPE: ha sido despedido un querido compañero que lleva casi 20 años en esta empresa. Rodolfo osó llamar mentiroso en público a su jefe, el responsable de los recursos humanos, cuando éste le acusó de hacer mal su trabajo. Esa es su falta.

Hasta el momento hemos permanecido callados mientras intentábamos reconducir la situación, es decir, buscar su readmisión y reubicación en otro departamento. No ha sido posible y lo único que ha ofrecido la empresa es considerar la improcedencia del despido pero aplazando la indemnización en dos veces, como castigo a su “maldad”. Nos parece indecente y tremendamente injusto el trato que se está dando a este compañero.

Nos podríamos aburrir contando el agravio comparativo que supone la actitud de la empresa con Rodolfo teniendo en cuenta la manga ancha que se ha tenido en otras ocasiones, o lo que es peor la impunidad en la que se mueven algunos directivos y directores cuyas acciones, algunas rayanas en lo presuntamente delictivo, hemos denunciado una y otra vez y continúan en sus despachos mientras la plantilla padece y paga sus errores. Para ellos no hay castigo. El despido de Rodolfo además es, según entendemos, un aviso a Navegantes; primero a los de su propio departamento y después a todos los demás: redil y palo para la plantilla que está agobiada, estresada y empobrecida por el ERE; látigo y privilegios para nuestros jefes que cobrarán bonus cuando esto recupere. ¿A que revuelve el estómago?

Para nosotros es inadmisible que se aplique la máxima sanción prevista en el convenio a un trabajador que nunca antes ha tenido ni una amonestación escrita. Si Rodolfo “estalló” fue por el estrés y la tensión laboral que padecemos en COPE desde la aplicación del ERE temporal. Ese que tanto elogia la dirección porque ha permitido rebajar sustancialmente las perdidas en el 2010 y que nos agradece de esta manera, creando más tensión.

No nos queda más remedio que denunciar una vez más que la Sección Sindical y los delegados de CCOO en COPE Madrid nos hemos quedo solos a la hora de defender el atropello de un trabajador y creemos que esto tiene mucho que ver con la postura inflexible de la empresa. No se puede dividir la acción sindical de esta manera y a la vez pedir unidad, o lo que es peor acusarnos de romper esta unidad. CCOO vuelve a pedir, ahora públicamente, la readmisión de Rodolfo.

Sabemos el profundo malestar que ha generado el despido de Rodolfo, un compañero muy querido para muchos de nosotros, pero que lo sepamos nosotros no es suficiente. Necesitamos, Rodolfo necesita, de vuestra fuerza, por eso os pedimos que enviéis mensajes de apoyo al correo de la Sección ssccoocope@gmail.com que iremos publicando de forma anónima en la Web.

Hay que parar esto. Hoy es Rodolfo, mañana puedes ser tú.

Correos de apoyo:
De J. F. Enterado por la web de ccoo en Cope de cómo han sido las cosas, te mando un enorme abrazo. Es injusto; y si no se ha podido resolver a tu favor, creo que es un descrédito para los que creemos en que la verdad siempre prevalece. No sé si cabe poder hacer algo por tí, es decir, por nosotros o si todo está ya tan cerrado como leo en este artículo. Si hubiera que ponerse delante de la Radio como hicimos con los "objetivos" de Coronel, cuenta conmigo. Si hay que hacer algo, cuenta conmigo. Estamos en ERE y descuento "social" y esta acción no cuadra, por no decir que no cabe en el pacto que todos hemos elevado a realidad. Creo que a medida que se conozca esta situación, hEREdaremos la obligación moral de hacer algo, ya. Un abrazo

De J. L. Muchos ánimos Rodolfo. Aunque muchas veces los que no estamos en Madrid parezca que no nos enteremos de lo que ocurre allí y que tengamos problemas diferentes todos sufrimos por igual la actuación de nuestros superiores. Mucha suerte.

De F. E. La empresa tiene que readmitir a Rodolfo. No se puede despedir a un trabajador por responder a un jefe aunque sea el de recursos humanos. La gran mayoría de los empleados de COPE estamos sometido a una disponibilidad desorbitada a la vez que mal pagados, se nos hace permanecer horas y horas en la empresa sin importar la calidad o cantidad del trabajo que hagamos o si son los más adecuados para nosotros.
Si los trabajadores pudiéramos despedir a nuestros jefes cuando nos encargan determinadas tareas o cuando nos contesta o nos tratan como, de vez en cuando nos tratan, en la COPE no habría suficiente plantilla para cubrir las jefaturas de esta casa.

De L. M. El mañana no le está garantizado a nadie. Navegamos todos en el mismo barco, aunque hay quien cree que lo hace en acorazado y no quiere ver que, al final, todos saldrán por la misma puerta, y no será la puerta grande, ya que hace tiempo que la puerta grande está tapiada.
El desierto siempre esconde un pozo de agua y siempre hay alguien para descubrírnoslo.
Un fuerte abrazo, Rodolfo.

De F. J. Creo que el de Rodolfo es el enésimo despido de un trabajador de COPE por estar en desacuerdo con un jefe. Si a Rofolfo se le pone en la calle por responder a una acusación directa de su superior, habría que hacer lo mismo con muchos directores y mandos intermedios de la empresa que se aprovechan de su cargo para culpar de sus errores y meteduras de pata al subordinado de turno. ¿Cuántos años llevaba Rodolfo en la COPE? ¿Es su superior tan hábil que ha tardado todos esos años en darse cuenta de que no le gustaba como trabajaba? Me parece que el torpe de esta historia no es Rodolfo, pero sí ha sido la víctima.